LAS ENFERMEDADES DE LAS PLANTAS

Es muy posible que su planta preferida tenga las hojas marchitas o infestadas de parásitos, pero esto se puede solucionar.Establezca los síntomas del mal, remóntese a las causas y resuelva el problema siguiendo nuestras sugerencias. Antes de aplicar el remedio, hay que saber que mal aqueja a nuestras plantas.
PRIMEROS AUXILIOS

Cuando descubra el menos signo de enfermedad en una de sus plantas, debe actuar enseguida antes de que el mal se extienda. El problema es que resulta difícil saber si una planta esta enferma o si simplemente está débil, mal cuidada o no es “feliz” en las condiciones ambientales en que se encuentra. Lo primero que tiene que vigilar es si su planta recibe demasiada luz o calos, o tal vez demasiado poca; si la riega demasiado o si esta completamente seca, o si se encuentra en medio de una corriente de aire. La planta que se encuentra en unas condiciones climáticas no idónea nunca estará del todo bien y en consecuencia, será más propensa a las enfermedades.

Si puede excluir todas estas causas es probable que su planta haya sido atacada por algún parásito o que este afectada por hongos o un virus. Trate de identificar los síntomas y de averiguar las causas pidiendo consejo a alguien con experiencia, si es preciso.Y luego actúe enseguida con el tratamiento nmás “médico” más idóneo. Normalmente podrá curar udted mismo a sus plantas, ya que son bastantes más resistentes que los animales. Los garden centres y los viveros le suministrarán todos los productos curativos necesarios para ello.

Preste mucha atención siempre que use algún producto químico manténgalo fuera del alcance de los niños y de los animales domésticos y lejos de la comida. Lea atentamente las instrucciones  del fabricante y compruebe que el tratamiento es el que precisa su planta. En cualquier caso al administrar el medicamento ,póngase unos guantes de goma y luego lávelos bien :P rocure no usarlos cuando haga mucho viento porque muchos de ellos son tóxicos para el hombre especialmente para las personas alérgicas.

Si las plantas han sido regadas excesivamente y han estado mucho tiempo mojadas, las raíces pueden marchitarse, favoreciendo microorganismos que se desarrollan en las sustancias en descomposición. Solo los helechos y las azaleas pueden permanecer siempre húmedos. Deberá suponer que los organismos de la putrefacción están atacando las raíces o el tallo de la planta si las hojas se vuelven amarillas, se marchitan o caen prematuramente. Las raíces marchitas son fáciles de detectar, dado que cuando están sanas por lo general son blancas y frágiles. Los tallos marchitos se reconocen a simple vista porque adoptan un color marronoso y se vuelven muy frágiles.

La podredumbre es bastante frecuente entre las plantas que se reproducen mediante semillas; se trata de una auténtica epidemia causada por un hongo microscópico que se instala en las semillas. De repente, lo que parecía una planta sana y sin problemas puede doblarse y morir.Al arrancarla verá que la base del tallo está marchita y completamente negra.Este prqueñisimo hongo se mete en los semilleros y las macetas que no han sido perfectamente lavadas después de usarlas, o bien se encuentran en el compost sin esterelizar. La infección también puede haberse trasmitido mediante el agua del riego.

El moho gris esta causado por un hongo microscópico llamado Botrythis cinerea que prolifera fácilmente en ambientes húmedos y pocos ventilados.Se trata de una enfermedad bastante frecuente que afecta a gran número de plantas tanto de flor como de follaje, en pareticular ataca a las plantas bulbosas,como la violeta africana, el ciclamen, la begonia y la gloxina cuando están en un ambiente demasiado húmedo.El hongo provoca a menudo formaciones marronosas- grisáceas bastante vaporosas; infecta a las hojas viejas y a las flores marchitas y cuando ha terminado con ellas ataca a los tejidos sanos.El moho gris es peligroso y debe tratarse urgentemente una vez detectado.

COMBATIR LOS PARASITOS

EN EL PATIO

Los parásitos y las enfermedades a menudo son un problema más grave en el patio que en el jardín ; se debe en parte a que algunos parásitos, como el mosquito blanco que emprende el vuelo en cuanto es molestado, pueden ser muy perjudiciales, y también porque hay que ser muy precavido al usar productos químicos tan cerca de una casa.Hay sin embargo, varios productos químicos perfectamente adecuados para ser empleados en el patio, que no son tóxicos ni producen olores desagradables.El número de parásitos que pueden encontrarse en el patio es más bien desalentador, pero al igual que los atacan a las plantas del interior, pueden ser controlados con relativa facilidad.

Aunque no sean un problema muy grave, las hormigas tienen tendencia a vivir en los patios o cerca de los mismos y si el tiempo es muy seco y caluroso pueden invadir las casas y allí su presencia se hace pronto insoportable.

CONTROL: El olor del espliego y de las caléndulas desagrada a las hormigas, así que puede plantar esas flores en su patio para disuadirlas. También puede usar uno de los productos matahormigas a base de bórax disuelto en una solución azucarada.Ponga el líquido en un plato y las propias hormigas lo trasladarán al nido matando de esa manera a toda la colonia.

Afídos es el nombre general con que se designa a una serie de insectos; el más conocido es el pulgón, que suele encontrarse en las partes más tiernas de las plantas en primavera, verano y principios del otoño. Estos insectos se multiplican a una velocidad alarmante y pueden causar un daño considerable a las plantas, ya que atacan preferentemente las partes más tiernas de la misma y chupan sus jugos vitales.

CONTROL: Los afídos se pueden controlar con ayuda de los insecticidas a base de pyrethrum (pelitre).Si le preocupan los efectos que puede tener un insecticida de tan amplio espectro como este sobre insectos beneficiosos como las abejas o las mariquitas puede usar un aficida especial llamado pirimicarb , que solo ataca los pulgones.

La mayor parte de las orugas son muy destructivas en el patio y deben ser controladas lo más rápidamente posible.

Cierta clase de orugas, como la de la mariposa de col y el Tortis, pueden producir daños muy graves en las plantas, por lo que hay que reducirlas de inmediato.

La mariposa de la col ataca a los miembros de la familia brassica, como los alhelíes, causando una pérdida masiva del tejido foliar, ya que devoran todo excepto las hojas y los tallos.

Las orugas del Tortis tejen una especie de telaraña sedosa con la que envuelven a las hojas de ciertas plantas ,por ejemplo las de los claveles, de las que se alimentan.

CONTROL: Aunquw hay varios productos químicos genéricos a base de derris o de pelitre, la solución más rápida y efectiva es usar un insecticida específico basado en una bacteria que mate a las orugas, así se evita que puedan causar daños considerables.

A pesar de su nombre, estos diminutos ácaros son de color pajizo más que rojos.Prosperan en los patios de ambiente cálido y se3cos y se multiplican con mucha rapidez. Estos diminutos bichos se alimentan y se reproducen en las caras inferiores de las hojas, produciendo un ligero abigarramiento en la cara superior de las mismas. En los ataques más severos las hojas se vuelven de color amarillento como el bronce.

CONTROL: Rocíe la cara inferior de las hojas con un  pñroducto químico genérico a base de derris, diometoato o malatión.

Estos fascinantes insectos, armados co n unas amenazadoras pinzas, viven normalmente debajo de los contenedores del patio, donde se alimentan de materiales orgánicos en descomposición.De todos modos pueden causar daños bastantes graves a las flores de crisantemos, clemátides y dalias, especialmente de noche, agujereando con sus pinzas pétalos y hojas.

CONTROL: Productos como el derris o el pelitre matan a estos parásitos. También puede ponerse trampas: coloque una maceta invertida llena de paja entre las plantas infectadas para atrapar a los insectos cuando salen después de su banquete nocturno. A la mañana siguiente recoja las macetas y eche su contenido a la basura.

Las caspillas constituyen un problema para las plantas como el laurel.Resulta difícil identificar a otros insectos escamosos de forma oval al que parecen pequeñas ampollas.

CONTROL: Puede usarse un insecticida genérico a base de diometoato, pero en cualquier caso se precisarán varias aplicaciones.

Estos parásitos nocturnos pueden ser una verdadera molestia al causar daños en las hojas, tallos, yemas y flores y verdaderos estropicios en las raíces subterráneas. De día se ocultan pero su presencia puede detectarse por el rastro de la baba que dejan por la noche.

CONTROL: Babosas y caracoles pueden controlarse químicamente de varios modos.Los cebos venenosos que contienen metaldehído son eficaces, siempre que no se mojen y también lo son los que contienen methiocarb.

También puede usar la “trampa de la cerveza”, un plato lleno de cerveza atrae a babosas y caracoles, que se ahogan en el líquido.

Estas diminutas polillas levantan vuelo en cuanto alguien toca el follaje de la planta infectada y son muy molestas. Los individuos adultos viven en la cara inferior de las hojas, donde depositan sus huevos, que más tarde se convierten en larvas que se alimentan de savia y que segregan un líquido dulzón y pegajoso que favorece los ataques del moho negro.

CONTROL: El pelitre y el derris son eficaces para controlar esta plaga, pero el insecticida ha de aplicarse cada 7-10 días para liquidar a los mosquitos antes de que empiecen a poner huevos.

ENFERMEDADES

Afortunadamente, las plantas de patio no son proclives a tantas enfermedadea como las plantas de interior y muchas de ellas son controlables siguiendo los mismos métodos que se han explicado en el capítulo de “primeros auxilios”.

BOTRYTIS

La enfermedad llamada botrytis, causada por el hongo gris, afecta normalmente a las partes carnosas de flores y frutos. Las esporas peludas y de color pardo grisáceo flotan por el aire y se difunden muy rápidamente. En consecuencia hay que actuar en cuanto se detectan.

CONTROL: Elimine los tejidos dañados y rocíe la planta afectada con un producto químico apropiado, como el benomil.

MANCHAS FOLIARES

Algunas plantas pueden ser infectadas por hongos o bacterias que provocan la pérdida de color o manchas pardas en las hojas.

CONTROL:Aunque puede controlar los efectos de la infección, el daño causado nunca desaparecerá.Por lo tanto es importante tratar la planta lo más pronto posible rociándola con un funguicida de amplio espectro como el benomil o con un funguicida líquido a base de cobre.

MILDIU

Hay dos formas de mildiu: el pulvurento se presenta en forma de polvo blanquinoso en las hojas y, a veces en las flores.En cuanto se extiende el crecimiento de la planta se ve gravemente perjudicado. El mildiu velloso se da normalmente en ambientes fríos y húmedos y se presenta en forma de unas manxchas vellosas en el envés de las hojas.

CONTROL: Vaporizando regularmente las plantas más sensibles con un funguicida como el benomil ayuda a prevenir el problema del mildiuy pulvurento. Los funguicidas que contienen tiram o zineb ayudan a evitar que el mildiu velloso se extienda o incluso que aparezca si se aplica lo suficientemente pronto. También puede rocíar la planta ligeramente con polvo de flores o azufre.

COMBATIR LOS PARASITOS EN CASA

Lo primero que hay que hacer, en estos casos, es tratar de identificar el tipo de parásito que esta atacando a sus plantas para hallar el modo más eficaz de combatirlo. Tenga en cuenta que un ambiente cálido y húmedo favorece la aparición de los parásitos, sobre todo el arañuelo rojo. La presencia  de este arácnido no es consecuencia directa de una temperatura elevada, pero sí algunos de estos parásitos ya se encuentran ocultos entre las hojas crecerán mucho mejor si las condiciones ambientales que encuentran son cálidas y secas.

Como con cualquier enfermedad, vale más prevenir que curar, por eso es una buena norma inspeccionar periódicamente las plantas para comprobar que no haya parásitos. En cuanto note la primera señal de su presencia, rocíe la planta con un insecticida adecuado.Cautelarmente se puede proceder a esta operación dos o tres veces al año con un insecticida genérico.

Cuando los parásitos que atacan las plantas son pocos se pueden eliminar con los dedos o bien lavar la planta con una esponja empapada en agua tibia y unas gotas de insecticida, o con un poco de alcohol, según los casos tal y como se explica en este mismo capítulo .Para problemas más serios, y también a efectos preventivos, use insecticidas específicos: generalmente se encuentran en forma líquida, pero tambvién en polvo o sólido. Por lo general es suficiente un buen pesticida multiuso, pero para ciertos casos particulares se necesita un producto adecuado que contenga el elemento químico capaz de eliminar al parásito agresor. Más adelante damos detalles de los diferentes pesticidas existentes pero antes de usar cualquiera de ellos lea siempre atentamente las instrucciones del fabricante.

Tenga un cuidado especial con los niños y los animales domésticos: los insecticidas contienen sustancias que pueden ser perjudiciales a algunas personas y provocar alergias a otras. Mantenga alejados los alimentos de esa clase de productos, especialmente cuando proceda a desinfectar una planta con alguno de ellos.

Los trips son unos insectos pequeños y largos que ponen sus huevos entre los pétalos de las flores; afortunadamente atacan a muy pocas plantas.Sus larvas afectan sobre todo a flores de especies como el ciclamen cuyos pétalos manchan y estropean.

Puede darse el casa de que al tocar las hojas de una de sus plantas aparezca una nube de pequeños insectos. Se trata de los aleiródidos, unos pequeños insectos parecidos a los mosquitos blancos y de ahí el nombre vulgar con que son conocidos. Los mosquitos blancos prosperan preferentemente en ambientes cálidos y secos, pero también pueden aparecer en períodos fríos.

Estos insectos ponen sus huevos en el reverso de las hojas; las larvas que nacen de ellos no provocan daños graves, pero manchan las hojas. Son claramente visibles como unas pequeñas escamas ovales blanquinosas. Los adultos, en cambio son más dañinos porque, para facilitar la adhesión de los huevos a las hojas, segregan , como otros parásitos, un producto viscoso parecido a una melaza que favorece la expansión de un hongo mortífero: el moho negro que en muy poco tiempo destruye las hojas.

Afídos es el término general que se usa para definir varios tipos de “piojos” de las plantasa, que pueden ser de color negro, amarillo, rosa o verde. Se producen muy rápidamente y pueden aparecer cientos de ellos en una sola noche.Muchos, al llegar a la fase adulta pueden desarrollar alas y pueden atacar a otras plantas distantes. Las plantas atacadas resultan seriamente dañadas. Los áfidos prefieren las yemas: insertan en ellas pequeños aguijones y a través de el aspiran los jugos vitales de la planta. Se requieren varias semanas de tratamiento para recuperarla. Los afídos también segregan una sustancia pegajosa para que sus huevos se adhieran mejor a las hojas; esta sustancia favorece el desarrollo del moho negro, que a su vez agrava el daño destruyendo las hojas de la planta.

La cochinilla harinosa es una especie de áfifo plano y debe su nombre a que esta rodeada de una membrana protectora parecida a la harina. Los primeros signos de su presencia son unas pequeñas bolitas blancas, parecidas al algodón hidrófilo, que aparecen en las zonas axilares y en la parte interna de las hojas junto a las nervaduras. Es el “capullo” en el que “maduran” los huevos. Cuando la infestación es realmente grave aparecen en gran número en las partes tiernas de la planta y el daño que provocan puede ser muy grande. Para comprobar si han atacado las raíces, saque con mucho cuidado la planta de la maceta, si ha sido infestada, se verán arracimadas en la base de sus raíces. A pesar de su nombre no debe confundirlas con las cochinillas normales o mariquitas que son útiles predadores de otros insectos nocivos.

Las larvas de muchos insectos prosperan en condiciones de calor y humedad. Existen unas especies de minúsculos insectos alados que viven en la superficie del compost y que se alimentan de los materiales en descomposición que se encuentran en el mismo. En su estado adulto no son perjudiciales para las plantas y no se hallan a la vista: solo se hacen visibles al levantar vuelo cuando se remueve el compost. Sus pequeñas larvas parecidas a las lombrices blancas, prosperan con el calor húmedo, si el compost está mucho tiempo húmedo facilita su instalación. Provocan daños bastantes graves porque devoran las raíces y los tallos de la planta.

Uno de los parásitos más difíciles de descubrir y de vencer es el arañuelo rojo,pequeñisimo, casi invisible a simple vista.Vive en la parte inferior de las hojas corroyendo y estropeando sus tejidos. Solo se notan cuando empiezan a difundirse: de hecho tejen unas finísimas telarañas en la cara inferior de las hojas y en la juntura del pecíolo con la rama. Los individuos jóvenes son de un color rosa ocre: se vuelven rojos cuando baja la temperatura y se preparan para el período de letargo. El daño que causan se ve claramente en la parte superior de las hojas, que pierden su pigmentación verde y se vuelven marrones, primero las puntas y luego el resto. Cuando el daño esta muy extendido, la parte interna de las hojas y los renuevos muestran la trama de su tejido vegetal, y al poco tiempo la planta muere.

Las cochinillas pardas se mimetizan con las plantas debido a su color y a que permanecen inmóviles: y resulta difícil detectarlas.En las hojas verdes pueden hacerse más visibles los tegumentos protectores de huevos y larvas, que se presentan en forma de protuberancia marronosa; se encuentran en los tallos y las hojas. Estos tegumentos son “fabricados” por el insecto madre para proteger a huevos y larvas de los ataques de otros insectos y de los productos químicos desde el momento mismo de su nacimiento y permanecen solidamente aferrados a las ramas y a las hojas gracias a la melaza que segrega su madre. Las larvas son de forma oval y planas, casi transparentes, mientras que los insectos adultos adoptan enseguida su típico color pardo y se protegen con una cobertura sedosa.En cuanto nacen abandonan el tegumento protector y exploran la zona circundante en busca de un  lugar donde poder alimentarse: una vez lo encuentran se quedan inmóviles solidamente aferrados a la planta gracias a la melaza que producen durante prácticamente toda su vida. En este momento, el insecto empieza a alcanzar la savia de la planta.

Las babosas y los caracoles que atacan a las plantas de interior son muy diferentes de las babosas y caracoles del jardín; son pequeñisimos y de día se esconden en cualquier pequeña hendidura, para salir de noche a alimentarse. Provocan graves daños en zonas circunscritas ya que devoran grandes trozos de hoja. Si no consigue detectarlos, puede descubrirlos siguiendo las estrías plateadas de baba, esos pequeños signos reveladores de su presencia que dejan tras de sí en las hojas y en el compost.

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